Las bebidas energéticas con alcohol son bebidas envasadas que combinan el alcohol con la cafeína y otros ingredientes comúnmente asociados con las bebidas energéticas no alcohólicas incluyendo taurina, guaraná, ginseng, ajenjo, azúcar, y colorantes. Pueden ser de base de malta o de licores destilados. Joose y Tour Loko son de base de malta y están entre las marcas populares de bebidas energéticas con alcohol. P.I.N.K. Vodka y V2 Vodka son ejemplos de bebidas energéticas con alcohol de base de licores destilados. Las bebidas energéticas con alcohol tiene un contenido de alcohol más alto que la cerveza (5% -12% comparado con el 4% -5% de la mayoría de cerveza). Muchas veces el contenido de cafeína y otros estimulantes es desconocido o no es nombrado en el embase.
El componente de "energía" de bebidas energéticas con alcohol incluye estimulantes, principalmente cafeína, que investigaciones han mostrado cubre los efectos intoxicantes del alcohol y crea, en efecto, un "borracho despierto". Como resultado, los consumidores pueden estar equivocados sobre su nivel de intoxicación y participan en comportamientos riesgosos como conducir mientras intoxicado. Los estimulantes también fomentan un consumo más alto contrarrestando los efectos depresores del alcohol, y aumentando el riesgo de consumo excesivo de alcohol.
La cafeína y el alcohol son diuréticos y pueden aumentar el riesgo de deshidratación severa. La adición de grandes cantidades de azúcar aumenta la velocidad de la absorción de alcohol, lo que lleva a la intoxicación más rápida. Los jóvenes son particularmente vulnerables a estos efectos, ya que son más probables de involucrarse en conductas comportamientos riesgosos, tienen menos experiencia en medir los efectos debilitantes del alcohol, y corren un mayor riesgo de problemas con el alcohol, incluyendo accidentes de tránsito, violencia, asalto sexual, y suicidio.
Las bebidas energéticas con alcohol se basan en la popularidad de las bebidas energéticas no alcohólicas, un mercado que se ha explotado en los últimos 10 años, especialmente entre los jóvenes. Los adolescentes y adultos jóvenes son el grupo principal de consumo de bebidas energéticas. Según un informe reciente, el 31 por ciento de personas 12 - a 17 años de edad y el 34 por ciento de personas de 18 - a 24 años de edad reportan consumo regular de bebidas energéticas. El consumo de bebidas energéticas cae dramáticamente con la edad.
La comercialización de bebidas energéticas con alcohol imita la comercialización de bebidas energéticas sin alcohol. Se enfoca en los medios de comunicación no tradicionales y "grassroots" comunicación de uno-a-uno como los sitios de Internet, salas de conversación electrónica, fotos en la mercancía, mensajería de texto, patrocinio de eventos, y otros canales de comunicación popular entre los adolescentes. Sólo hay mínima dependencia en los canales tradicionales como la televisión, radio, revistas, y publicidad exterior.
Muchas veces los mensajes tienen temas orientados a los jóvenes como disfrutando las fiestas mas, imágenes de deportes extremos, atracción sexual, tomando riesgos, y rebelión. Los efectos estimulantes del producto se destacan con mensajes como "Usted puede dormir cuando tenga 30 años".
La mayoría de los bebidas energéticas con alcohol son envasadas en recipientes que son similares a los de bebidas energéticas sin alcohol, con graficas de "energía" similares (por ejemplo, rayos), nombres de marcas, y colores. Para distinguir entre los dos se necesita una cuidadosa inspección para encontrar la etiqueta de alcohol. Los informes anecdóticos sugieren que muchos padres, maestros, y vendedores no pueden distinguir entre los dos tipos de productos e incluso pueden no ser conscientes de la existencia de bebidas energéticas con alcohol.
Usando bebidas energéticas como un mezclador con el alcohol se hizo popular en bares y discotecas. Estas bebidas mezcladas eran caras, y las primeras bebidas energéticas con alcohol se comercializaron como una forma mucho más barata para obtener el mismo producto final. En muchos mercados, las bebidas energéticas con alcohol son más baratas que las bebidas energéticas sin alcohol. (Haga Clic Aquí.)
En el 13 de noviembre de 2009, la administración de Alimentos y Drogas (FDA) emitió una notificación a cerca de 30 fabricantes de bebidas energéticas con alcohol. Esta carta indico que los fabricantes tendrían 30 días para presentar pruebas de que añadiendo cafeína al alcohol en su producto es generalmente reconocido como seguro (GRAS) o ha sido objeto de una sanción previa.
En este momento, la FDA sólo ha aprobado la cafeína como un aditivo a las bebidas de tipo cola con una concentración de no más de 200 partes por millón. No existen normas sobre aditivos alimentarios que permiten la adición de cafeína a bebidas alcohólicas.
En el 10 de mayo de 2007, 29 Fiscales Generales del Estado enviaron una carta a Anheuser-Busch para expresar su preocupación por Spykes, una bebida energética con 12% de alcohol envasada en botellas de 2 onzas que se parecen a esmalte de uñas con un mensajes de comercialización que atrae a los jóvenes. Anheuser-Busch terminó la producción del producto. En el 20 de agosto de 2007, 30 Fiscales Generales del Estado enviaron una carta a TTB pidiendo a la agencia a investigar la comercialización de bebidas energéticas con alcohol. Cuando TTB no tomó medidas, varias oficinas Fiscal Generales del Estado comenzó su propia investigación, centrándose en la marca Miller’s Sparks y Tilt and Bud Extra, producidos por Anheuser-Busch. En respuesta, Anheuser-Busch aceptó en junio de 2008 a dejar de agregar estimulantes a cualquiera de sus productos. En diciembre de 2008, MillerCoors acordó a eliminar la cafeína de su marca Sparks y a no seguir produciendo bebidas alcohólicas con cafeína.
Recientemente Montana aprobó una ley reclasificación bebidas energéticas con alcohol como licores destilados. Muchos estados restringen la venta de licores destilados en tiendas de licor mientras que la cerveza puede ser vendida en tiendas y mercados en donde son más accesibles a jóvenes y se pueden confundir con bebidas energéticas sin alcohol. Por ejemplo, tiendas en Virginia tienen la obligación de colocar bebidas energéticas con alcohol en la sección de vino y cerveza de sus locales y no con bebidas no alcohólicas, incluyendo las bebidas energéticas sin alcohol.
California y Virginia han creado volantes como parte de campañas educativas. Los dos volantes muestran imágenes de bebidas energéticas con alcohol y sin alcohol y advierten que pueden ser difíciles de distinguir. El cartel de California también lista los ingredientes y advierte de los riesgos de salud y seguridad. (Haga Clic Aquí)
La comunidad de Thousand Oaks California aprobó una ordenanza que exige que las tiendas que venden alcohol y bebidas energéticas pongan un aviso de advertencia que indica que el consumo de bebidas energéticas ya mezcladas con alcohol o mezclando el alcohol con bebidas energéticas pueden enmascarar los signos de deterioro y aumentar el riesgo de lesiones. (Haga Clic Aquí)